Soy una mujer cuencana, madre y trabajadora. Me gusta pensarme como una artesana, aunque no en un sentido tradicional, una artesana de lo sensible. Me dedico a crear experiencias de transformación a partir de la voz, la palabra y los proyectos.

Trabajo desde varios frentes y generalmente en simultáneo: educación, gestión cultural, investigación, performance, música y últimamente he vuelto a las artes plásticas.

Actualmente acompaño el tratamiento de mi hija, mientras averiguo cómo vivir en Ecuador siendo una obrera del arte. Un sábado al mes hago un encuentro gratuito para conectar con nuestra presencia en mi taller y periódicamente escribo en un blog donde pienso en arte contemporáneo.

Soy bastante simple, pero reconozco que eso es bien complicado.