
Accesibilidad
Apuntes sobre modelos de información inclusivos
Paola Montalván
7/2/20261 min read
Una pregunta simple —¿cómo crear documentos que comuniquen eficientemente a un equipo?— puede llevar a recordar algo mucho más amplio: la accesibilidad no es un detalle, es una decisión de diseño.
En el proyecto Espacios Inclusivos, realizado para la Dirección de Cultura de Cuenca, uno de los hallazgos principales fue que en los espacios culturales suele primar el diseño de autor por encima del diseño centrado en el usuario. Los textos de pared se colocan para dar relevancia al curador, no al visitante: las tipografías, los colores, los tamaños e incluso la información que se incluye responden únicamente a un capricho estético, sin ninguna función comunicativa real.
La accesibilidad debe pensarse desde el diseño, la escritura, los eventos en vivo y los recursos. "El contraste importa", dicen los técnicos; claridad, simplicidad y facilidad de lectura son la receta básica. El texto debe usarse para transmitir la información crítica, pensando siempre en si la audiencia se sentirá cómoda, y la información debe compartirse en distintos formatos para que llegue a diferentes tipos de personas.
Son consideraciones que parecen obvias cuando se miran desde la producción; sin embargo, siguen siendo asignaturas pendientes en muchas instituciones culturales y proyectos.
La inclusión comienza por la accesibilidad.
